Según los análisis de los siniestros declarados, los tipos de accidentes más frecuentes con motos durante las prácticas o los exámenes ocurren en las pistas (en el transcurso de las pruebas de destreza en circuito cerrado) y no durante la prueba de circulación en vías abiertas al tráfico. Es más, un número muy importante de siniestros se produce a motor apagado. Las mujeres se accidentan más en tales circunstancias. La falta de medidas de seguridad en las pistas y la falta de vigilancia son los dos factores de mayor riesgo. Una indumentaria inadecuada por parte del alumno o aspirante incrementa la gravedad de las lesiones.
Está en manos de las escuelas de conductores el reducir este tipo de siniestralidad; basta con adoptar una serie de medidas en las prácticas con motocicletas y ciclomotores: la buena formación de los profesores, una vestimenta adecuada, que el profesor controle a un número razonable (el menor posible) de alumnos al mismo tiempo, una pista segura y la evolución progresiva en las prácticas, para que la formación del aspirante sea de calidad.
El presidente de la Confederación Nacional de Autoescuelas, José Miguel Báez, exhortó a las escuelas de conductores de la Confederación “a hacer un esfuerzo por mejorar la preparación de los profesores” y ofreció la colaboración de CNAE para seguir formando docentes, a la par que advirtió de que “la Confederación no estará nunca a favor de que rebajen los niveles de exigencia de las pruebas”.
Zurich, al considerar al alumno y al profesor como terceros frente a la Responsabilidad Civil, es la compañía de seguros que ofrece una mayor garantía a las empresas integradas en CNAE.
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