Conducción autónoma total en Europa

Conducción autónoma total en Europa

 

En artículos anteriores ya hemos abordado los seis niveles de la conducción autónoma definidos por la clasificación SAE. Hoy vamos a profundizar en cómo está evolucionando esta tecnología y cuál es el grado real de implantación en Europa de los niveles que ya forman parte de nuestra movilidad diaria.

 

 

¿Qué significa la conducción autónoma total?

A día de hoy, la conducción autónoma total Nivel 5 SAE (L5) no está autorizada en ningún país de la Unión Europea para su uso comercial en vías públicas. 

El Nivel 5 (L5) implica que:

  • No existe volante ni pedales (o no son necesarios). 

  • El vehículo puede circular por cualquier carretera y bajo cualquier condición meteorológica. 

  • No requiere ningún tipo de intervención humana. 


Perspectiva de futuro

La Comisión Europea está desarrollando un marco regulatorio común para ampliar progresivamente las funciones de conducción automatizada, empezando por Nivel 3 (L3) y casos concretos de Nivel 4 (L4). La implantación del Nivel 5 (L5) aún requerirá importantes avances tecnológicos, regulatorios y de validación de seguridad antes de llegar al mercado. Pero lo veremos más temprano de lo que esperamos, sobre todo en vehículos de transporte colectivo de viajeros. 

¿Qué país europeo va más avanzado?

Alemania lidera la regulación europea. Ya dispone de un marco legal que permite vehículos Nivel 4 (L4) en áreas previamente autorizadas, como lanzaderas autónomas o servicios logísticos, sin conductor a bordo, pero siempre dentro de un entorno definido. 

En abril de 2026, Países Bajos fue el primer estado en conceder una aprobación regulatoria al FSD supervisado, pero su extensión al resto de la UE sigue siendo objeto de debate, por otro lado Francia ha manifestado su oposición a autorizar la versión actual por motivos de seguridad. 

 

Situación en España

España es uno de los principales países europeos donde por ejemplo el fabricante Tesla está realizando pruebas del sistema Full Self-Driving (FSD) supervisado, aunque eso no significa que esté autorizado para cualquier usuario.

La DGT autorizó a Tesla a realizar pruebas en carretera abierta con una flota limitada de 19 vehículos equipados con FSD. Estas pruebas forman parte del programa español de vehículos automatizados (ES-AV) y se desarrollan bajo condiciones controladas y con conductores de seguridad. 
 

Las ciudades donde se han realizado ensayos incluyen Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla y Málaga. 


Tesla ha organizado demostraciones públicas del sistema FSD (Supervised) en España, pero el despliegue para clientes sigue dependiendo de la aprobación regulatoria europea. 

¿Qué hace el FSD supervisado?

Permite que el vehículo:

  • Circule por ciudad y carretera. 

  • Gire en cruces y rotondas. 

  • Cambie de carril. 

  • Se detenga ante semáforos y señales. 

  • Estacione automáticamente. 


Sin embargo:

  • El conductor debe mantener la atención permanentemente. 

  • Debe poder intervenir en cualquier momento. 

  • Jurídicamente sigue siendo un sistema de asistencia a la conducción (Nivel 2 SAE), no conducción autónoma plena. 

Por otro lado, el pasado día 1 de julio comenzó a operar en Mercamadrid el primer servicio estable de autobús autónomo de España. Aunque no se trata de una línea regular de transporte urbano por las calles de Madrid, sino de un proyecto piloto desarrollado en un entorno controlado, representa un hito significativo en la implantación de la movilidad automatizada en nuestro país.

Este proyecto demuestra que la conducción autónoma de Nivel 4 ha dejado de ser una tecnología exclusivamente experimental para empezar a prestar servicios reales, si bien todavía en áreas delimitadas y bajo unas condiciones operativas específicas.

La puesta en marcha de este servicio es fruto del proyecto europeo Mobilities for EU, liderado por el Ayuntamiento de Madrid, a través de su Oficina Digital y Mercamadrid, en colaboración con ALSA. 

El autobús incorpora las tecnologías más avanzadas de movilidad conectada, cooperativa y automatizada (CCAM). Se trata de un vehículo 100 % eléctrico, con capacidad para más de 30 pasajeros, diseñado para operar de forma autónoma y contribuir al desarrollo de un transporte público más seguro, eficiente y sostenible.

En conclusión

La conducción automatizada es una realidad que avanza de forma progresiva. Como formadores viales, nuestra responsabilidad es conocer en qué punto se encuentra esta tecnología, comprender sus capacidades y, sobre todo, sus limitaciones. La conducción autónoma no debe contemplarse como una amenaza para nuestra profesión, sino como una oportunidad para evolucionar hacia una formación más especializada, técnica y de mayor valor añadido.

Los sistemas ADAS y los futuros niveles de automatización exigirán profesionales capaces de explicar no solo cómo conducir un vehículo, sino también cómo interactuar correctamente con la tecnología que lo asiste. 

El futuro de la formación vial no pasa por enseñar menos, sino por enseñar mejor. Y ese futuro empieza hoy, preparándonos para liderar el cambio.

 


Raül Viladrich, experto en movilidad sostenible y seguridad vial